un caleidoscopio de viajes

días fRios

barriga-24-semanas-2tlfbbAún no sé ni tu nombre pero llevas conmigo seis meses. Sé que sientes lo que siento y hago continuos esfuerzos por estar positiva, por mirar el lado hermoso de la vida. No está siendo fácil, desde que me acompañas han habido varias elecciones extrañas en el mundo al que vas a llegar, también en tu país… creo que no he comprendido ni aceptado ninguno de esos resultados. Siguen las guerras, pueblos desplazados, situaciones inhumanas que se toleran, tal vez porque la humanidad se está perdiendo, tal vez la cantidad de ondas electromagnéticas que nos rodean hagan interferencias en nuestro ser…tal vez así tenga que ser para despertarnos de un extraño letargo en el que vagamos como especie.
Pero yo he tenido suerte. Le dediqué un tiempo de la vida a salir de esas rutinas, he recorrido gran parte del mundo y sentido que hay otra cara. Me he sentido viva, tan viva, tan enamorada de la vida que de ese amor has llegado…la vida llamando a la vida.
Hoy es un día frío y confieso que últimamente me he sentido triste a pesar de la alegría que me llena tu llegada. Cuando hace frío en el alma hago el esfuerzo por regresar a los días más fríos de mi vida y recordar como los disfrutaba. Me traslado a los pies del Everest, a una piedra alta a la que escalé para meditar a solas y charlar con la cima de nuestro planeta. Desde aquel momento sagrado recupero fuerzas constantemente. Recuerdo lo que me costó llegar, me enfermé, apenas podía comer, me costaba respirar, pero miraba alrededor y no podía dejar de subir. Pensaba que aquel camino era como la vida misma, sus subidas, sus bajadas y a veces había preciosos puentes entre montañas que te ayudaban a avanzar veloz.
Me acompañaron 3 personas más en aquel momento. Uno de ellos era como una piedra en el zapato, para él todo era fácil, llegaba dos horas antes que yo a los refugios sin ni siquiera sudar. Para él las subidas o bajadas no importaban, le suponían el mismo esfuerzo.
A menudo me quería ayudar cargando con mi mochila, pero yo no me dejaba, era el símbolo de mi peso en la vida…él no lo entendía. Nos enfadábamos mucho, pero el día que llegamos a nuestra meta me subió en sus hombros para que yo estuviese incluso un poquito más alto, más cerca del cielo… él es tu padre.everest-kenny-alto Recuerdo sus ojos verdes brillar con intensidad perdidos en el paisaje de la montañas. Por aquel entonces lo sentía un ser distante, pero hoy entiendo que él simplemente estaba más cerca de su humanidad, de su naturaleza y de la naturaleza…largo fue mi camino para llegar a comprender que los pilares de su ser ya estaban asentados en el más puro amor.
Un día, entendimos que éramos el uno para el otro como un hermoso puente que nos hacía avanzar entre las más altas montañas , embriagados de ese sabor a vida, decidimos llamarte…
Escribo para regresar allí, para que tú también te vayas enamorando de la vida de sus duras montañas, de sus preciosos puentes y de sus días fríos

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